El sistema centrífugo utiliza una técnica de microaspersión simple y eficaz. Al salir de la tubería, el agua es centrifugada por un disco ubicado delante del ventilador, el cual gira a alta velocidad.
Con el movimiento giratorio, el agua va a las extremidades del disco y, en seguida, es lanzada al aire por el ventilador en forma de microgotas.
Después de esto, ocurre el proceso de evaporación de las microgotas. El aire contribuye a este proceso cediendo calor para que el agua se evapore y, por eso, se vuelve más frío.
PASO 01:

Después de recorrer la tubería, el agua es lanzada al centro del disco giratorio.
PASO 02:

Los movimientos giratorios del disco, en alta velocidad, centrifugan el agua.
PASO 03:

El agua centrifugada es arrojada contra el carenado ondulado instalado frente al disco. El impacto del agua contra el carenado provoca la microaspersión en microgotas.
PASO 04:

El aire cede calor para que las microgotas se evaporen. La evaporación de 1 litro de agua rociada retira del ambiente 540kcal.
PASO 05:

Como el proceso de evaporación retira el calor del aire, la temperatura del ambiente disminuye y se vuelve más agradable.